caret-black caret-sm-black caret-sm-white checklist arrow-circle thumb_icon icon-questions bra-icon star star-half review-icon grid-view-icon list-view-icon circle-drag ] icon-checkmark-nocircle icon-envelope Left Arrow Right Arrow Scroll down Scroll down close Scroll down french-quote quote-marks squiggle german-quote Play Pause long squiggle squiggle 1 close filter-icon Info Compare Compare Selected Information
Entrenamiento

Recoge los beneficios de los pies a la cabeza que conlleva correr

Ilustración de cerebro, pulmones y corazón

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: ESTE ARTÍCULO NO PROPORCIONA ASESORAMIENTO MÉDICO

El contenido de esta publicación está destinado solo a fines informativos y educativos generales y no constituye un sustituto del asesoramiento médico profesional, diagnóstico o tratamiento. Consulta siempre con tu médico u otro especialista en salud cualificado cualquier pregunta que puedas tener con respecto a una dolencia o tratamiento y antes de realizar cualquier ajuste a tus rutinas para correr, de nutrición, fitness o sanitaria.

Correr: no solo es para las piernas. Echamos un vistazo a cómo correr puede conllevar salud para todo el cuerpo.

A menudo pensamos que correr es simplemente poner un pie delante de otro. Esto tiene sentido teniendo en cuenta que damos todos esos pasos con las piernas y los pies.

¿La verdad? Correr es mucho más que un excelente entrenamiento para tus piernas: es una experiencia para todo el cuerpo.

Ilustración de un corredor con una camiseta Brooks verde

Correr tiene considerables efectos positivos en tu cerebro, corazón, pulmones y, por supuesto, tus piernas y pies. Trabajar tus brazos y core también ayuda a mejorar tu forma de correr. Fortalecer todas estas partes del cuerpo puede producir una mejor salud en general.

Ilustración de cerebro con piernas

La cabeza primero

Comencemos con el viejo coco. Muchos expertos están de acuerdo en que correr puede ser excelente para la salud mental. Ayuda a controlar el estrés y abordar emociones complejas.

Un estudio reciente reveló que el ejercicio es un método práctico para proteger los mecanismo del aprendizaje y de la memoria frente al impacto cognitivo negativo del estrés intermitente crónico en el cerebro. ¿La conclusión? Una rutina de correr o de ejercicio habitual puede ayudarte a superar toda la negatividad que produce el estrés.

Correr puede incluso desbloquear el mindfulness. En Brooks, lo llamamos Runfulness. Es ese efecto tan bueno y tan liberador al correr, que te permite olvidarte de tus pies por completo, llevándote a lugares a los que estos no pueden llegar. Correr puede provocar una mejora en uno mismo, o catalizar planes o ideas que podrían hacer del mundo que te rodea un lugar mejor.

Ilustración de corazón con piernas

Un buen corazón

Aquí no nos referimos a momentos emotivos. No, el corazón del asunto es tu sistema cardiovascular. Según la revista médica Circulation, unas 250 000 muertes al año en Estados Unidos son atribuibles a una falta de actividad física habitual. El ejercicio habitual puede reducir el peso corporal, la presión sanguínea y el colesterol malo (LDL y total). También puede aumentar el colesterol bueno (HDL) y la sensibilidad a la insulina en la diabetes.

Asimismo, un estudio publicado en Journal of the American College of Cardiology llegó a la conclusión de que correr, incluso de 5 a 10 minutos al día y a velocidades inferiores a 10 km por hora se asocia a riesgos notablemente menores de muerte por todas las causas y enfermedades cardiovasculares.

Ilustración de corazón con piernas

Un soplo de aire fresco

Cuando corres, tus pulmones llevan oxígeno a tu cuerpo. Esto suministra energía y elimina el dióxido de carbono, el producto residual creado al producir energía. A continuación, tu corazón bombea oxígeno a los músculos que utilizas para correr.

Según la Asociación Americana del Pulmón, tu cuerpo se vuelve más eficiente al recibir oxígeno en el torrente sanguíneo y transportarlo a los músculos que trabajan a medida que te pones más en forma físicamente. Ese es uno de los motivos de que tengas menos probabilidades de quedarte sin aliento durante el ejercicio a lo largo del tiempo.

Correr también puede fortalecer el diafragma y los músculos que hay entre las costillas que trabajan juntos para inhalar y exhalar. Ejercicios de respiración como respirar con los labios fruncidos o la respiración abdominal también pueden hacer que tus pulmones sean más eficientes.

Ilustración del core

Tareas de core

Piensa en cómo el tronco de un árbol evita que se caiga. El core de nuestro cuerpo funciona de una forma similar. Trabajar los músculos del core (abdominales, oblicuos, diafragma, suelo pélvico, extensores del tronco y flexores de la cadera) puede ayudarte con la flexibilidad, el equilibrio y la resistencia. Échale un vistazo a estos seis ejercicios de core para que te sientas fuerte mientras corres.

Ilustración de un hombre estirando el brazo

Estira esos brazos

Aunque no hay muchas pruebas de que unos brazos más grandes y más fuertes te conviertan en un corredor más eficaz, es importante mantenerlos sueltos. Unos brazos y hombros rígidos pueden perjudicar tu equilibrio y llevar los hombros girados puede sabotear todas las ganancias que puedas obtener de la postura, flexibilidad de la cadera y trabajo de fortalecimiento, alterando tu equilibrio e impulso. Asegúrate de estirarlos antes y después de correr.

Ilustración de piernas y una tulipa

Levanta la pierna

Obviamente las piernas son las mayores beneficiadas del cuerpo de dar zancadas. Aguantan mucho para ganar en términos de fortalecimiento muscular al correr de forma habitual. También son las más vulnerables a las lesiones, por lo que es importante cuidarlas especialmente mientras entrenas.

Para ayudar a los corredores a evitar lesiones, la preparadora física de los Brooks Beasts, Sarah Bair, se centra en tres mecanismos fundamentales: la elasticidad de los tejidos blandos, la movilidad articular y la activación muscular. Lee más sobre estos mecanismos en el blog Run Happy.

Ilustración de pierna y una zapatilla

Notas para los pies

El pie desempeña una función esencial al correr y esprintar. Sus propiedades similares a un muelle permiten almacenar energía y devolverla en cada paso, además te ayudan a moverte hacia delante a varias velocidades y absorber los impactos. Fortalecer los músculos de los pies corriendo habitualmente mantendrá y mejorará tu capacidad para generar y absorber fuerza.

Frontiers in Sports and Active Living, una revista médica, publicó un estudio sobre la evaluación y mejora de la fuerza de los pies en los atletas. Los investigadores proporcionaron pruebas de que varios ejercicios pueden lograr una mayor fuerza en los pies, como ejercicios cortos para los pies, abovedar el pie, curvar los dedos de los pies, ejercicios de tracción, ejercicios de saltos dinámicos o incluso correr descalzo. Echa aquí un vistazo a algunos de los ejercicios para los pies recomendados por el autor.

Correr mejor

¿Quieres mejorar tu rendimiento? Es importante entrenar tu cerebro además de tu cuerpo. Ve al blog Run Happy para conocer consejos de entrenamiento, historias que inspira, resúmenes de equipación y mucho más.