Cómo respirar mientras corres
Lo más natural del mundo es la respiración.
Es lo primero que hacemos cuando nacemos y nos hacemos de forma natural a lo largo de todo el día. De hecho, pensar en la respiración puede resultar incómodo y requerir una atención cuidadosa y consciente, por lo que a menudo se utiliza como ayuda en la meditación.
Sin embargo, respirar adecuadamente es más útil de lo que crees. De hecho, más personas de las que imaginas respiran de forma incorrecta. Por ejemplo, respirar desde el pecho en lugar del diafragma es mucho menos eficiente y podría causar dolor e incomodidad.
Respirar correctamente es esencial para mejorar tu postura y mantenerte lleno de energía, especialmente cuando corres o entrenas. Aquí veremos la importancia de una respiración correcta al correr y cómo puedes lograrlo.
¿Por qué es importante una respiración adecuada?
Es importante respirar de forma cuidadosa y correcta al correr, ya que una técnica de respiración inadecuada puede ejercer una tensión innecesaria sobre tus músculos y afectar a la cantidad de oxígeno que puedes inhalar. Por ejemplo, la respiración superficial con el pecho puede sobrecargar los músculos del cuello y los hombros, provocando una postura rígida al correr. Este tipo de respiración también implica inhalaciones más cortas y rápidas, lo que aumenta al mismo tiempo la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y puede hacer que te fatigues más con el paso del tiempo.
¿Cómo respiras mientras corres?
Si respiras correctamente, puedes aumentar la cantidad de oxígeno en la sangre, mejorando tu rendimiento e incluso tu resistencia y tu aguante. Ten en cuenta estos consejos de respiración antes de salir a tu correr la próxima vez y observa si notas algún cambio.
Respirar desde el diafragma
También conocida como "respiración abdominal", significa que respiras profundamente desde el diafragma en lugar de hacerlo de forma superficial desde el pecho. Esto significa que puedes llenar tus pulmones, absorbiendo más oxígeno para tu sangre y músculos.
Puedes practicar la respiración desde el diafragma tumbado en el suelo y poner la mano o un libro en el estómago. Respira profundamente inhalando y exhalando, fijándote en cómo se mueve el libro (o tu mano). También deberías intentar expulsar todo el aire de los pulmones con cada exhalación.
Practica este tipo de respiración cada día hasta que puedas respirar profundamente mientras caminas. Una vez que lo domines, puedes empezar saliendo a correr despacio para centrarte en tu técnica respiratoria.
Respirar por la nariz y la boca
Esta opción depende de tus preferencias. Si sientes que puedes recuperar el aliento lo suficiente inhalando por la nariz y exhalando por la boca, hazlo sin problema. Sin embargo, si tienes dificultades para recuperar el aliento, puede que te resulte más natural cambiar a la respiración bucal. Sin embargo, esto puede hacer que respires de forma superficial y con mayor frecuencia de la necesaria.
Practicar la respiración nasal garantiza que respires de forma más lenta y profunda. También es útil cuando corres haciendo frío, ya que el paso por la nariz garantiza que el aire esté limpio y caliente cuando llegue a tus pulmones, lo que puede impedir que enfermes. Empieza por salir a correr más despacio y en trayectos más cortos y céntrate en respirar por la nariz, antes de aumentar tu ritmo y distancia.
Básicamente, debes asegurarte de que entra suficiente oxígeno en tus pulmones al practicar la respiración diafragmática, lo que te permitirá aguantar mejor durante las salidas más exigentes.
Prueba diferentes patrones de respiración
La respiración rítmica te permite controlar la respiración al correr y, como su nombre indica, consiste en respirar siguiendo un "ritmo" o patrones de respiración establecidos. Esto podría incluir respirar por la nariz durante cuatro segundos y luego por la boca durante otros cuatro. También podrías gestionar el ritmo en función de cuántos pasos das para cada inhalación y exhalación. Por ejemplo, podrías inhalar durante tres pasos antes de exhalar durante otros tres pasos. Solo tienes que añadir más pasos a medida que aumentas la intensidad de la carrera para aumentar tu capacidad respiratoria.
Cuando hagas cualquier tipo de ejercicio de respiración, asegúrate de que cada inhalación sea suave y continua, evitando cualquier interrupción entre respiraciones, ya que esto puede afectar a la calidad de la respiración.
Beneficios de una respiración correcta al correr
Cuando seas capaz de respirar correctamente mientras corres, podrás correr largas distancias sin sentir ninguna presión en el pecho, el cuello o los hombros. La respiración correcta también mejora naturalmente tu postura mientras corres, lo que puede eliminar algún dolor de espalda, especialmente cuando corres durante periodos de tiempo más prolongados.
La respiración profunda también significa que tendrás más oxígeno en los pulmones y en la sangre, mejorando la circulación por todo el cuerpo. Esto proporciona beneficios a largo plazo, ya que mejora tu salud cardíaca y mantiene tus músculos en movimiento lo mejor posible. Practicar la respiración diafragmática profunda también aumenta tu capacidad y función pulmonar, lo que ayuda a mejorar tu salud general.
Descargo de responsabilidad: Nuestro consejo como redactores responde únicamente a fines didácticos generales e informativos. Nuestra recomendación siempre es que consultes a tu médico o especialista en salud antes de introducir modificaciones en tus entrenamientos, tu nutrición o tus rutinas de ejercicio físico.