Cómo encontrar un hueco para salir a correr en tu día a día
Quienes corren a menudo pueden hacer que parezca fácil, pero encontrar el momento para salir a entrenar puede ser muy complicado.
Entre el trabajo a tiempo completo, las responsabilidades familiares y otros compromisos, no siempre es tan sencillo como ponerse las zapatillas y salir a correr. Puede desmotivar ver cómo pasan los días preguntándote de dónde sacar tiempo para tu carrera, pero siempre hay pequeños gestos realistas que te ayudan a encontrar el momento.
No te quites la ropa de deporte
Si planeas salir a correr más tarde pero te cuesta encontrar el hueco o las ganas por la mañana, ponte la ropa de deporte igualmente. Te resultará más fácil mantener la motivación, y además estarás a punto para salir en cuanto encuentres un hueco libre. No te agobies por el tiempo que vas a pasar fuera corriendo. Incluso una carrera de 30-45 minutos es suficiente para notar los beneficios, así que asegúrate de salir a disfrutar.
Aunque pueda parecer exagerado, la opción más sencilla es dejar tu equipación preparada y a la vista para que sea más fácil cambiarte y salir a correr. Si te aseguras de que tu ropa, zapatillas y accesorios para correr están limpios, a la vista y listos para usar, te resultará mucho más fácil vestirte y salir por la puerta, en lugar de perder el tiempo buscando tu equipación.
Salir a correr por la mañana o al mediodía
Es muy fácil ver tu agenda llena de reuniones o estudio y pensar que no tendrás tiempo para correr. Si tienes la suerte de pasar algo de tiempo en casa, hay opciones que puedes probar para lograrlo.
Aunque cueste un poco más, madrugar ligeramente para salir a correr por la mañana es una gran idea. Nadie dice que te levantes a las 5:30, pero si entras a trabajar a las 9:00, salir a las 7:45 puede ser una buena opción. Como decíamos, deja tu ropa preparada para que todo sea mucho más rápido. Incluso puedes preparar tu desayuno la noche anterior para reponer fuerzas en cuanto vuelvas a casa. Opciones como la avena remojada o un batido te ayudan a prepararte para afrontar la jornada tras salir a correr. Si tienes que desplazarte para ir a la oficina, puedes hacer el trayecto (o parte de él) corriendo por la mañana o al volver a casa, y que eso cuente como tu carrera larga.
Además, puedes salir a hacer un trote rápido al mediodía, ya sea desde casa, la oficina o la biblioteca. De nuevo, puede que vayas con el tiempo justo, pero incluso salir 30 minutos es suficiente. Los beneficios de moverte y tomar aire fresco tras pasar toda la mañana en una silla te vendrán genial para retomar por la tarde.
Anímate a reservar ese tiempo en tu agenda para que nadie te ponga reuniones a esa hora.
Raman Chana, una de las corredoras con las que hablamos, nos contó cómo integra sus salidas a correr al llevar a su hija al colegio. “Como madre soltera, solo podía correr mientras mi hija estaba en el colegio. La acompañaba caminando hasta el colegio ya con la ropa de deporte y empezaba a correr desde allí. Era la mejor manera de encontrar hueco y, al hacerlo a primera hora, ya lo tenía hecho antes de empezar mi jornada laboral.
Los sábados hacía lo mismo, dejaba a mi hija en su clase de ballet y empezaba la carrera desde allí. Hacía mis 5 km y aún me daba tiempo a ir a casa, ducharme y volver a recogerla”.
A Raman le gusta tanto correr que se ha apuntado a su primera media maratón en septiembre de 2026 y hasta se lleva a su hija, que ya es adolescente. “Mi hija siempre ha tenido interés en correr; algunos fines de semana la llevaba con su bicicleta y yo corría a su lado. Cuando creció un poco, empezó a hacer los 5 km conmigo. Se dio cuenta de lo duro que puede ser, pero también experimentó la increíble sensación que te deja después”.
Raman Chana corre hacia su hija tras terminar una carrera de 10 km en 2025. Crédito: Raman Chana
Prueba la cinta de correr
No siempre podemos salir a correr a la calle. El mal tiempo o la crianza en solitario pueden hacer que salir resulte mucho más difícil. Invertir en una cinta de correr o una cinta de andar ligera te permite mantener tu entrenamiento sin tener que buscar un tiempo que no tienes. Aunque haya quien prefiera correr por la calle, la cinta de correr también ofrece un montón de beneficios.
Tener una cinta de correr a mano te permite entrenar cuando los peques ya duermen o si no te apetece salir porque llueve, hace frío o demasiado calor.
Un escritorio elevable también viene de maravilla, ya que puedes usar tu cinta bajo la mesa y caminar (o correr) a intervalos durante el día, ya sea con la cámara apagada en una reunión o entre llamadas.
Queda con alguien para correr
¿Sabías que tienes más probabilidades de comprometerte con algo si lo dices en voz alta? Si anuncias que vas a salir a correr al salir de trabajar, es mucho más probable que lo acabes haciendo. Y esa es solo una de las formas de mantener el compromiso.
Si te unes a un club de runners después del trabajo o las clases, o propones salir al mediodía con tus amistades, tendrás más motivación para ir que si solo lo planeas en tu cabeza. Y no lo olvidemos: correr en compañía puede ser de lo más divertido. Incluso puedes organizar un plan de fin de semana en el parque para correr con los peques: disfrutarán del aire libre y tú podrás seguir al día con tu entrenamiento.
Cuando mis peques eran bebés, hacía coincidir mis carreras durante sus siestas, ya fuera a primera hora de la mañana, por la tarde o durante el día. Ahora que han crecido, es más fácil sacar tiempo para correr o hacer que participen yendo en bici a mi lado o mientras están en su entrenamiento deportivo. Mi mujer y yo también nos aseguramos de tener tiempo para nosotros los fines de semana, así alguien puede salir a correr mientras la otra persona cuida de los peques, lo que nos ayuda a mantener hábitos saludables sin renunciar al tiempo en familia.
Estos consejos te dan opciones prácticas para comprometerte y salir a correr cuando realmente crees que no tienes tiempo. No se trata de forzarlo, sino de encontrar la flexibilidad para que salir a correr se adapte a tu vida.